lunes, 29 de julio de 2013

El jardinero

El pasar de los años lo había vuelto un ser diferente, no se podría decir si era malo o era bueno, tranquilo o intranquilo; Simplemente era, existía, respiraba, sentía el aire a su alrededor, el sol que le quemaba la piel en cada paso o el frío que lo estremecía hasta el hueso, no se podría decir que edad tenía, sus ojos, no lo revelaban al mirar en el cielo extasiado quien sabe por qué, varias veces imaginé que una musa bailaba en secreto para él, escondida en las pálidas transparencias que la luna reflejaba sobre la afligida tierra.
Con paso lento dibujaba intrépidos senderos inexistentes para otros, únicos para él, a veces parecía que algo le había dado un mapa, pero la verdad, él se trazaba su propio mapa en busca de secretos ocultos, chistes malos para incrédulos afectos a una realidad, incapaces de ver mas allá del objeto tangible.
Él, por el contrario vigilaba de cerca la buena alimentación de las estrellas para que estas crecieran en luz resplandeciente y así servir de guía a los futuros habitantes del planeta, se encargaba de regar el jardín creciente de Cronos.

Mi musa andaba contigo

Mi musa vive contigo, atada a tus tobillos, a tus manos, a tu boca, a tus dedos y brazos, pensamientos que juegan a tu alrededor sin descanso, viven aparentemente de mis neuronas pero en realidad el aire que les da vida proviene de ti.
Complicado es hacer una oda en tu nombre, pues muchas más he hecho en nombre de otros, no es la primera vez que mis pensamientos y sentimientos traicioneros me hacen creer en fugaces sensaciones, pues herodes me posee con frecuencia a través de diferentes pieles en diferentes momentos, invirtiendo mi flujo sanguíneo o acelerándolo hasta parecer que no esta yendo sino que se está devolviendo, mi cabeza ha estallado millones de veces, mi boca ha caído ante la presencia de un ser místicamente encantador, ni hablar de la conquista mis zonas erógenas, que en varias oportunidades han tratado de ser colonizadas por algún tirano vagabundo, quien presa de inseguridades cree que por haber despertado mi preciado morbo puede mandar a diestra y siniestra.
Una vez mas soy presa indefensa ante afrodita y su ingenio, Herodes revolotea cual mariposa feliz a mi alrededor, y tu ahí, tan perfecto ante mi, inspirándome, con mi musa encadenada por voluntad propia a tus tobillos. Que mas puedo hacer? Observarte el instante que seras dueño de ella y de mi. Porque la próxima vez que te vea probablemente no serás más que el recuerdo de un buen polvo.

sábado, 9 de octubre de 2010

Un sábado en mi ciudad...

Una cuadra, dos cuadras, tres cuadras...... Ocho cuadras.... La reunión del caraqueño, todos unidos por botellas de ron, cervezas y otras cosas que surten el mismo efecto. Risas frívolas, el valor que da el alcohol como para por fin enfrentar lo que no enfrentaríamos sobrios, dar nuestras opiniones o morir en el intento como el tipo que fue apuñalado hace un rato mientras caminaba hacia este cyber. La cobardía consume el alma.

Porque a veces la dependencia es mucho mas fácil que la independencia.

viernes, 8 de octubre de 2010

Cosas

Un burro vino corriendo tomo mi suerte y salió huyendo.
Mientras, yo hablaba con la jirafa que siempre ha estado sentada en mi hombro...
Vi tan desesperado al burro que lo deje huir envuelto en los colores de mi suerte, seguí hablando con la jirafa.
Un tiempo después, no sé cuanto, la jirafa frunció su ceño y salio volando.
Nunca la había visto volar, tenía alas muy bonitas que brillaban con la luz, no le presté atención y me di la vuelta para ver las flores que siempre cerca de mi estaban.
Pero, no las pude ver, pues ya no estaban.
Los grandes arboles que rodeaban todo, despegaron sus raíces del suelo y salieron nadando hacia el espacio, mientras, yo los veía escapar.
Miré al círculo amarillo que siempre luz daba, lo vi sacar una capa echarcela encima y desparecer.
Ahora no podía ver nada, pero de pronto un círculo blanco con pequeñas hadas brillantes bailando alrededor de ella se adueñó del cielo, algo acarició mi piel haciendo que me doblase sobre mi misma y me dieron ganas de enterrarme en el suelo...
Entonces...
Vi al burro surcar el cielo aun envuelto en los colores de mi suerte...

viernes, 30 de abril de 2010

A alguien por alli...

Te veo a ti
Me ves a mi

Pero,
no puedo tocarte,
no puedo hablarte,

Y,
no me puedes hablar,
no me puedes tocar,

Yo... te mataría,
Tu... me matarías,

Te odio
Me odias

Pero vivimos
en el mismo planeta.

Oda al Amor.

Decidía si morir o vivir, mientras le hacia el amor a su mujer.

Tal vez su mujer se enojaría si supiera de aquella secreta decisión.

O tal vez entendería de que aquel momento era el por qué de la indecisión.

Lo que no se podría saber sería si ese momento lo hacia querer vivir o querer morir

Desiciones.

La miró y solo dijo:
- Si te duele... Vete

Repetía: "Si te duele vete... Si me duele que me vaya"

Mientras se hundía en una indecisión; Me voy?

Solo eso?

Irme?

Después de todo solo tengo que irme y todo terminará. Solo que me vaya? y ya?

Por qué?

Irme... reía... Solo irme... Mientras el sarcasmo y las lagrimas la ahogaban.